
Así es poproseros, no importa que Brad Pitt envejezca porque nos gusta más todavía. Este hombre es como el buen vino, cuanto más tiempo pasa, más rico está. En Vanity Fair Italia exhiben su maduro y perfecto rostro tal y como es, con arrugillas más propias de los cincuenta que de los cuarenta, ¡y qué bien le sientan, omá!












