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jimgay


Yo creía que lo de que volvían los noventa era tan sólo una amenaza; pero por lo visto no es así. Vuelven, y con fuerza, con sus fosforescencias de los primeros años y remixes de M.C.Hammer a tutiplén. Versace vendía polos con grecas como el de la foto y los pantalones de vestir sobaqueros escocían los pezoncillos. El pelo pa´tras como si una vaca te lo hubiera lamido y el bronceado zaplanista eran la guinda del delirio noventero.

Fueron los años en los que los peluqueros se convirtieron en estilistas y se germinó esa horrenda malformación estilística que se vino a llamar “metrosexualismo”, que no era más que una forma de disfrazar a los heterosexuales de mariquitas con más o menos buen gusto.

Hasta no bien pasado el mediodía de la década no nos pudimos deshacer de según que prendas, luego ya nos pudimos poner nuestros vaqueros “culo cagao” rotos y nuestras muy sáficas camisas de cuadros y franela e ir de grunges por la vida; pero durante esos días previos al grunge fuimos lo que Jim Carrey quiere aparentar en el rodaje de su última película “I love you Philllip Morris” en la que se enamora de su compañero de celda Ewan McGregor. Y yo tengo miedo, mucho miedo. Ay, cuanto daño hizo Versace al mundo!

Por cierto que quién acompaña a Carrey en la foto no es otro que “la reinona” de imposible estilismo de “300”, el chulazo brasileño Rodrigo Santoro, quien se hizo muy conocido por protagonizar un anuncio de channel con Miss Botox 2008, alias Nicole Kidman y al que parece que quieren encasillar en el papel de reinona, ya sea recubierta de alhajas o de grecas versacianas.

Vía | Ambiente G

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