Sigue a Poprosa

Wentworth Miller

Muerta, remuerta, rematada y enterrada, así me he quedado al ver las últimas fotos de Wentworth Miller. Yo no sé vosotros pero yo sigo teniendo esa imagen de él que encabeza el post, tatutado hasta en el alma de ‘Prison Break’, con su pelo rapado, su aire misterioso, su pinta de guaperas enigmático tan achuchable… Pues bien, olvidaos por completo de Michael Scofield, de esa fantasía mental, haced un formateo de memoria, porque la cosa no es que haya cambiado, es que ni él se debe reconocer por las mañanas cuando se levanta y mira en el espejo…

Hacía tiempo que no se le veía asomar el morrito, hace una buena temporada que no se deja ver y, creo, que ahora entiendo porqué, ¡¡se ha metamorfoseado!! Ha pasado de ser el niño bonito de la televisión a tener unas curvas que ni el muñeco de la Michelín (en serio tiene tetas, otro al que aplicar eso de que redondo es una forma...), un pelo que ni que le hubiese aconsejado y peinado su peor enemigo, a parte que ojito a las canas, que esas no son de las sexys, y una pinta que de verdad, mucho dista de lo que era… ¿Curiosidad? Pues os diré que los que seáis sensibles y prefiráis seguir manteniendo la ilusión no las veáis, que luego ya sabemos que se crean traumas y el presupuesto de Poprosa no llega para terapias, a lo sumo de grupo entre los comentarios…

Wentworth Miller

Gritemos, lloremos, escandalicémonos, pero eso no lo arregla más que un entrenador personal que meta mucha caña. Hay que ver que mal tratan los años a algunos… Cómo se quedan los cuerpos, menos mal que no le cambian los ojitos…

Vía | Daily Mail

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

50 comentarios