No era necesario que lo dijese, es algo más que evidente. Aún así, parece que Blake Fielder-Civil, el marido de Amy Winehouse, busca la redención y asume su responsabilidad en el problema de drogadicción que tiene la cantante. Ahora que parecen estar en trámites de divorcio, es el momento de empezar a rendirse cuentas y Blake lo hace de esta forma.
“Yo arrastré a Amy a las drogas y sin mí no hay duda de que ella nunca se habría hundido. La introduje en (el uso de) la heroína, el crack, la cocaína y la autodestrucción. Me siento más que culpable. Sabía que había arruinado algo hermoso. Todo fue mi culpa. Ahora tengo que dejarla para salvar su vida. No la estoy abandonando. Estoy haciendo esto por amor”
Pues te voy a decir una cosa Romeo, casi mejor que no lo vuelvas a hacer ni por amor ni por nada, mantente al margen de la la vida de cualquiera, porque eres una joya como un castillo. Chato, si en una cosa estoy de acuerdo contigo es que lo mejor que le puede pasar a la chica es que te alejes por completo de ella, aunque sigo pensando que está más acabada que una colilla.