Así, como vemos, abandonaban Paris Hilton y Doug Reinhardt la fiesta que Heidi Klum organizó este Halloween. La verdad es que bien parece que salen con cara de pocos amigos, aunque lo que no imaginábamos es que la iban a liar tan parda.
El caso es que para empezar habrá que decir que según asl imágenes para mi que Paris tenía un poco desviada la verticalidad, su punto de equilibrio se desplazaba a derecha e izquierda y haciendo zig-zag. Además esa mirada perdida sólo se tiene por una razón, a parte de la posibilidad de que esas lentillas puedan estar acabando con sus retinas. Vamos que dejándonos de eufemismos, yo diría que tenía una borrachera como un piano...
Bueno al lío porque fue pardísima. Resulta que según los paparazzis, la pareja se monta en coche después de estar varias horas en la fiesta. Al poco de ponerse en marcha el auto se detiene de nuevo y se oyen voces del interior. Resulta que Doug le había tirado el teléfono a Paris por la ventanilla ¡sacrilegio! y, en ese momento, se escucha a la Hilton a grito pelado decir que le iba a matar, así tal cual, aluciflipo... Los que primero llegaron dijeron que ahí los manotazos de la chica volaban como querían, también sea dicho.