Buenísimo, tremendo, tronchante, hilarante como siempre y como nunca. Y es que Sacha Baron Cohen nos ha vuelto a sorprender. Esta vez el actor ha aterrizado en Madrid para promocionar su nueva película ‘Bruno’ y, como no podía ser menos, tenía que dar la nota como sólo el sabe y lo ha hecho vestido de toro, acompañado de su séquito, esta vez vestidos de toreros gays.
La verdad es que tiene doble mérito, no sólo por tener la falta de vergüenza suficiente para ponerse ese modelo, sino por hacerlo en uno de los días más calurosos del año y seguir vivo. Es que no tengo palabras para definir lo buenísimo que me ha parecido, pero claro después de verle en Londres vestido de guardia real, tenía que hacer algo grande al venis a España. Sin embargo eso no ha sido todo.