
¿Os imagináis a Bar Rafaeli, vestida de militar, con sus botas, su fusil al hombro y la cara llena de barro? No, no es ninguna fantasía erótica, es la verdad pura y dura que Bar Rafaeli ha conseguido eludir por esta vez. Me refiero a que, para los que no lo sepan, Bar Rafaeli tendría que estar en estos momentos haciendo la mili y no de compras por ahí.
Esto se debe a que, en su país natal, Israel, es obligatorio hacer la mili durante dos años, seas hombre o mujer. Pero claro, imagino que a muchos no les hará ni pajolera gracia que se tengan que alistar a las tropas del ejército israelí. Por eso, se buscan todo tipo de excusas para intentar escabullirse del alistamiento y poder seguir haciendo su vida normal. Pero que Bar Rafaeli siga ese camino, pese a que son muchos los que hacen como ella, no les ha sentado nada bien.





