
Esto va por modas. Si el año pasado descubrimos que Twitter era el invento revolucionario para enterarnos de los secretos más íntimos de los famosos, este año sin duda el título a la mejor revolución mediática se lo llevan las bodas secretas, porque parece que a día de hoy no eres lo suficientemente guay o rebelde si no te casas en secreto sin decirle nada a nadie y luego rebozas en la cara de todos los periodistas las fotos de tu compromiso. Que se le va a hacer, esto es como las tendencias de las pasarelas.
Pues bien, después de una larga lista de actores, actrices, cantantes y demás… que este año han decidido darse el sí quiero sin que nadie se entere (y que no voy a citar, porque cada vez es más larga), la última en sumarse a la fiesta ha sido Hilary Duff, aunque a la chiquilla le ha salido el plan un poco rana y al final se lo han chafado, confesando en una entrevista que igual, sin que estuviera muy seguro, nuestra Hilary se casaba esta semana. Y claro, el revuelo que se ha montado ha sido digno de que Hilary Duff se cague en toda la familia del chivato de turno.












