Tercer día en nuestro Festival de Cine de Venecia y parece que la cosa no termina de mejorar todo lo que nos gustaría. Por lo menos hemos conseguido que nuestra querida Kate Winslet deje los vestidos largos para ir a la oficina y se ponga a lucir pechos que da gusto. Nada de escotes ¿eh?, no señor. Lo mejor es un Stella McCartney de la colección Otoño-Invierno 2011/2012 para realzar las curvas y conseguir una voluptuosa y señorial delantera.
La alfombra roja de ‘Mildred Pierce’ está siendo que menos que llamativa aunque creo que a la gente no le termina de convencer del todo, como si lo que por allí pasaran fueran diamantes en bruto a los que les falta mucho por pulir. Porque no nos engañemos, creo que Kate Winslet puede sacarse mucho más partido del que se saca ahora mismo.











