Pobre ciudad de Nueva York, por si no ha sufrido suficiente ahora tiene que soportar esto, ¡qué cruz! Ayer Paris Hilton cumplió 28 añitos, la pobre niña rica se nos hace mayor y como no podía ser menos había que celebrarlo por todo lo alto.
Todo comenzó el lunes por la noche cuando un grupito de amigos le organizaron una cena “íntima” en Butter, un conocido restaurante de la ciudad, que decoraron con globos de color rosa, cosa que no me extraña al fin y al cabo ¿no tiene un Bentley del mismo color? Pues ya está, no podía ser menos.
Pues allí estaba ella rodeada de gente, siendo la protagonista absoluta de la fiesta (como no podía ser menos) y con un enorme pastel de cuatro pisos, nuevamente rosa, con un aspecto un tanto artificial, cuyas velas tuvo que apagar en varias tandas (yo creo que porque el vestido le oprimía demasiado para soplar, no por tener que apagar 28 velas). Vamos que no sé si era de verdad o como las frutas estas de plástico que sólo brillan.


La rumoreada nueva novia del ambiguo 



