
Eso mismo tiene que estar pensando Pilar Rubio cada vez que se ve en el espejo: quién demonios le habrá dicho a mi estilista que a mi me gusta ir de semejante guisa por los pasillos de Telecinco, porque yo, desde luego, me veo de todo menos guapa. Y no estoy escribiendo mis pensamientos, que va, estoy reproduciendo las mismísimas palabras de Pilar Rubio porque efectivamente no le gusta nada como le toca salir vestida a plató cada vez que tiene que ver como Belén Esteban intenta mantener el equilibrio y no se la pega con alguna columna en ‘Mira quién baila’ (Más que Baile es su nombre en verdad, pero creo que nadie lo llama así).
A Pilar le encanta la moda y actualmente es uno de los personajes más admirados por su estilo personal entre el famoséo nacional y además tiene cuerpo para lucirlo, no nos engañemos. Pero si hay algo que tiene claro Pilar Rubio, es su estilo. Sabe que en la televisión una no puede ponerse lo que le salga en gana y aparecer un día en minifalda y tacones y al siguiente con un jersey de cuello de cisne al plató porque le ha salido de la punta de la nariz. No, y ella lo sabe.
Pero todo tiene un límite.










