
De verdad que yo me quedo cada vez más anonadada con las peculiaridades de los famosos. Los hay que se equivocan y hacen propósito de enmienda, los hay que directamente cambian de vida, y luego los hay que vuelven a tropezar una y otra vez en la misma piedra, da igual lo grande que sea que si está ahí no es para rodearla, sino para darte de nuevo el piñazo con ella… O sino que se lo digan a Marisa Jara que ha decidido que se nos vuelve a casar, así de buenas a primeras. Me meo toa…











