
Lo de esta chica es increíble. Ha pasado de ser la inocente Hannah Montana a convertirse con tan solo 17 años en una auténtica provocadora, cambiar el armario por completo y conseguir que más de uno se quede sin aliento en los conciertos cuando la ve salir con esos modelitos a los escenarios y ahora, que se ha dado cuenta de que puede explotar su físico hasta decir basta, ha decidido que igual lo de operarse los pechos no es tan mala idea como parece.
Según ha publicado la revista Star, la estrella de Disney está obsesionada con ponerse unos implantes en los pechos. Al parecer, su objetivo es alcanzar la misma talla de sujetador que usa la modelo y ex residente de la mansión Playboy, Holly Madison (que yo creo que con el ritmo que lleva, con que la demos un año más alcanza esa talla o incluso la supera, porque vaya con la pechonalidad de Miley, vaya…)









