Si Hollywood tiene a Brangelina, nosotros tenemos a Carbonillas, mote que tengo que confesar que me encanta y me hace más gracia que ni sé, aunque Audrillas hubiese quedado totalmente niquelao, que se dice (lo sé, barriendo para casa… igual un día cuela y todo).
El caso es que estaba claro que Iker Casillas y Sara Carbonero no iban a lograr dar esquinazo a la prensa, que los paparazzis tienen muchas tablas y están más que curtidos en eso de comprar billetes de última hora sea donde sea que se vayan las celebrities. Por ello, ya que son la pareja de moda, sus primeras vacaciones juntos iban a ser de lo más cotizado del momento. Así que les hayan seguido hasta San Francisco, donde hemos visto a los tórtolos pasear por las calles bien agarraditos, dándose besos y cariños continuamente, perdiéndose entre la gente.





