Ese día ha llegado poproseros, el día en que Penélope Cruz fue graciosa, que casi no me lo creo, me he tenido que refrotar los ojillos… tanto que hasta habló de los pedos de Johnny Depp y de su extraña afición por el karaoke.
Su primera entrevista después de la maternidad, en USA claro, igual que hiciera su maridín Javier Bardem, porque ya se sabe que publicidad obliga y allí hay que hacerse unas giras por los late shows para promocionar las películas, que es lo que les da de comer. Y resulta que son graciosos, y promocionan a la familia, vamos a Mónica y a Eduardo, que del churumbelo no habla. Incluso cuenta que Mónica es como una marmota la tía, que ha llegado a dormir tres días seguidos.
Pero a mí lo que me ha dejado pampanita es enterarme de que tiene un karaoke en casa y que le priva agarrar el micro para cantar Eminem. No había porqué. Yo podía vivir sin tener que imaginarme esa escena en mi cabeza, y ahora no puedo sacarme ese momentazo. Pe, la rapera del karaoke.













