Heidi Klum y Seal renuevan sus votos de forma muy peculiar

Ya sabéis que lo de renovar los votos a los pocos años de matrimonio es algo que les va mucho a los famosos, claro ejemplo de ello es la reboda de Salma Hayek o Jennifer Lopez y Marc Anthony, o como es el caso es este momento el de Heidi Klum y Seal que se han vuelto a casar o al menos volverse a jurar amor eterno (si es que eso existe). Si es que no hay nada que una más que la llegada de un nuevo churumbel, que por ciero será niña, ya lo sabemos.
Yo soy más de las que pienso que esto no deja de ser una excusa más para juntarse con unos amigos, cien en este caso, y celebrar. Vamos que cualquier momento es bueno para correrse una buena juerga porque esto de serio tenía poco.
Para empezar el párroco iba vestido de Elvis, que me suena más a cliché de Las Vegas a una renovación de votos en la casa de Malibú. Para seguir los invitados no es que tuviesen tela, es que era para echarles de comer a parte, a algunos, como el que podéis ver a continuación, no le dejaría entrar con esos shorts en mi casa ni jarta y seguro que más de uno de vosotros tampoco…


