El extraño caso de la adolescencia "mágica" de Daniel Radcliffe

Ya es tener mala suerte ¿eh? Que mira que a veces la vida puede llegar a ser irónica con algunos... es como si le hace al pastelero alérgico a la harina, al actor alérgico al público o, porque no, hacerle al niño que por excelencia se ha pasado la mayor parte de su vida rodando con gafas, alérgico a ellas. Para mear y no echar gota, oiga usted. Pero claro, con el casting que Daniel Radcliffe tuvo que pasar y que lo suyo le costó porque que ni Miss Texas tuvo nunca que cambiarse tantas veces de ropa, pues se calló y se hizo el loco ignorando que, como siguiese con la farsa, igual se le ponían los ojos del tamaño de dos pelotas de tenis.

Tan solo dos días le sirvieron para darse cuenta a Daniel Radcliffe de que ahí había algo que funcionar lo que es funcionar... pues no funcionaba:

Me colocaron las gafas y de pronto nos dimos cuenta que era alérgico a ellas. Era alérgico a las gafas de Harry Potter porque me aparecieron dos anillos de manchas y espinillas alrededor de mis ojos. Tardamos una semana en darnos cuenta que en realidad eran las gafas

Claro, es que al chaval le pillaron en una mala época... que si esto le pasa a los 20 pues todo el mundo se pone a investigar que leches a comido o tocado para ponerse con semejante gepeto pero a los 11, lo primero que todo piensa es que la pobre criaturita está en plena efervescencia adolescente cual aspirina en un vaso de agua, y las espinillas han decidido asomarse por los ojos, que algunas son la mar de caprichosas. Anécdotas para contar más adelante a los nietos, seguro.

Foto | Fotograma de "Harry Potter y la Piedra Filosofal" Vía | Impre

Portada de Poprosa