Lindsay Lohan ante los tribunales

Pues tarde o temprano la cita se tenía que dar, era inevitable que hubiese una revisión de su situación ante los tribunales ya que, recordemos, Lindsay Lohan está en libertad condicional después que hace un par de años la pillaran conduciendo borracha como un piojo.

El caso es que hace unos días fue a pasar revista a la justicia y la cosa no fue tan bien como cabía esperar… bueno realmente sí cabía esperar para qué engañarnos. Resulta que la juez considera no ha cumplido su programa de desintoxicación (ah, pero ¿lo había empezado alguna vez?) y que ha infringido las normas que se le habían impuesto para disfrutar del libre albedrío. Parece que las salidas del estado sin autorización, aunque fueran por cuestiones profesionales, los escándalos sobre recaídas en viejos hábitos y demás historias no le van a pasar una factura barata.

La jueza lo tiene claro y ha avisado a Lindsay que o acata los términos que se le impusieron o va a la cárcel. Por ahora ha ampliado un año más su periodo de condicional para que aprenda. Vamos que si no quiere pasar una temporadita a la sombra tendrá que empezar a comportarse en condiciones, estar limpia por dentro (y fuera, por favor, por fuera también) y si quiere salir del estado, perdir permiso, sea para trabajar o para ver al Papa.

Pero también os diré que es probable que en los próximos días se pueda volver a ver la cara con los tribunales por culpa de su padre, que ahora se las da de progenitor preocupado. Y es que Lilo está hasta el moño de Michael Lohan que el otro día se le ocurrió decir que iba a secuestrar a su hija como medida para que se desintoxicara… Claro que las reacciones no se han hecho esperar y Lindsay está pensando en pedir una orden de alejamiento no sea que se le cruce el cabl al señor y cumpla la amenaza.

La verdad es que lo de esta familia es de locos.

Vía | El País

Portada de Poprosa