
Lo sé, somos malos pero, al fin y al cabo estamos para darnos cuenta de los logros y méritos de algunos y de los fallos, meteduras de pata y nuestros famosos “boquitas de piñón” de otros. Y algunos la verdad son más propensos a engrosar nuestras filas de metepatas que el resto.
Es el caso de Britney Spears que, a lo largo de todo este año la hemos pillado en innumerables ocasiones borracha saliendo de un coche, dejándose ver las partes más intimias y pudorosas en una fiesta de alta alcurnia, diciendo auténticas barbaridades delante de un micrófono por no pensar antes de hablar o como es el caso, luciendo unas axilas que alegrarían a más de una feminista: eso si son axilas sin depilar.




