
Controvertida al menos sí que es la obra, controvertida, violenta y seguro que de aquí a unos días va a ser de las más visitadas y admiradas. Marco Perego ha decidido retratar a Amy asesinada con un disparo en la cabeza.
Como lo oís, de semejante guisa la ha inmortalizado en una escultura que se expone en una galería de arte en Nueva York, la Half Gallery. La escultura, titulada The only good rock star is a dead rock star (La única estrella del rock buena es la que está muerta) y rodeada por un gran charco de sangre, se encuentra junto a otra pieza no menos macabra: la del escritor William S. Burroughs, de quien se conoce que asesinó a su mujer cuando trataba de emular a Guillermo Tell.
Según palabras de su autor:
“La obra retrata a la cantante como la víctima de un juego entre borrachos que acabó mal”.




