
No es el fulgor de sus éxitos lo que les convierte en estrellas, sino las sombras de sus fracasos más íntimos. En la mejor tradición de los vídeos porno de celebridades, sale ahora a la luz una película pornográfica de Marilyn Monroe, que creo recordar que no es la primera; aunque si la más segura de serlo. Parece ser una copia ilícita de una cinta clasificada del FBI de 15 minutos de duración y grabada en 16 mm, en la que la primigenia ambición rubia le hace una mamada a un desconocido.
La cinta parece que fue filmada en los años 50. Cuando salió a la luz en los 60, el entonces director del FBI, J. Edgar Hoover intentó probar que el sujeto al que Marilyn le hacía aquello era John F. Kennedy o Robert F. Kennedy, según documentos desclasificados recientemente. La grabación, carente de sonido, muestra a una Monroe arrodillada frente a un hombre cuyo rostro esta siempre fuera de plano. Nunca llega a mostrar el rostro, lo que indicaría que era consciente de estar siendo grabado, mientras que la actriz nunca mira a la cámara.







