Uno es rubio, normalito tirando a feote, salao y bastardo (en el sentido de hijo no reconocido, no en el otro, que a mi me cae de puta madre el chaval). El otro es moreno, guapito-de-cara, soso como el solo y de familia de posibles. Son Manuel Díaz y Fran Rivera, dos de los toreros más antagónicos del panorama nacional y se han juntado para rodar un anuncio para una conocida marca de gulas y angulas. El resultado encima de estas líneas.
Boquitas de piñón: Pilar Rubio

En general no como compulsivamente, aunque no me privo de mi donuts a media tarde o mi tostada por la mañana. Quizás el truco esté ahí: como no me pongo límites, no me llama lo prohibido.
Vía | elmundo.es





