
Sin duda es un duro golpe para todos, pero imagino que para Beckham lo será mucho más aun: se va a perder el próximo Mundial de Sudáfrica tras sufrir ayer una grave lesión en el talón de Aquiles durante el partido que enfrentó al Milán, su equipo, y el Chievo.
¿Cómo? Pues saltó sobre la pierna derecha, y luego cayó al suelo retorciéndose mientras gritaba:
“¡Está roto! Está roto!”
cuando se lo llevaban a llorando en una camilla.





