
Es sencillo: poned a Emma Watson un micrófono en ma mano o si lo preferís, ponedle a Melody una varita y un túnica y os daréis cuenta como, misteriosamente, estas dos féminas parecen hermanas separadas al nacer que llevan sin verse desde hace unos cuantos años y que desde luego, como podéis comprobar, han tomado caminos más que distintos y sus éxitos, por tanto, son también bastante diferentes.
A mi me saltó la alarma en nochevieja, cuando en una de las cadenas de televisión, en una gala de fin de año, apareció Melody con un vestido de cola, blanco, con volantes y el pelo recogido con los rizos a un lado. Y lo primero que me vino a la cabeza fue: ¡leches! vaya presupuestos que se gasta el personal para poder permitirse traer a Emma Watson en nochevieja a las galas… cuando luego caí en que Emma Watson pintaba menos en una gala nuestra que una brocha sin pelos.





