
Dicen que quien lo hace una vez, repite. Y esto mismo les está pasando a Sean Penn y su esposa, la también actriz Robin Wright. Ya es la tercera vez que la pareja intenta ponerle fin a su matrimonio pero por unas o por otras siempre había salido mal y volvían a intentarlo…hasta ahora. Al parecer a la tercera va la vencida y esta vez la cosa va en serio.
Por lo menos, esta vez no ha sido Sean quien ha presentado los papeles del divorcio (las dos anteriores veces fue él quien lo hizo). Esta vez ha sido Robin quien se ha cansado de todo y ha presentado la demanda de divorcio la semana pasada en el norte de California ya que es allí donde reside la pareja. Robin, ante el juzgado ha dicho que ya está muy cansado y que los dos tienen una serie de “diferencias irreconciliables” con las que ya no pueden convivir. Por ello han creído conveniente separarse (por tercera vez).




