Sara Carbonero, sus nuevas tetas e Iker Casillas, un triángulo amoroso para mear y no echar gota


Indignado me hallo. Que Roger Berruezo se desnuda y enseña cacha a medio mundo, y aquí nadie dice ni pío pero, llega la Sara Carbonero, se pone un poco de pecho por aquí, otro poco por allá y Dios mío la feria que se monta… que sólo falta nombrar fiesta nacional al día en que se la vio salir del hospital después de haberse hecho el cambio de look pechonil que se nos ha hecho.

Y digo yo, si Sara se quiere aumentar el pecho, disminuírselo o ponerse un par de calabacines… ¿a nosotros qué puñetas nos importa? Si el que se va a levantar con ellas, se va a acostar con ellas, las tocará (a ellas) y las sufrirá cuando tenga que comprarles un sujetador adecuada, a parte de Sara, será Iker Casillas, no nosotros (por desgracia) Así que ¿por qué no nos preguntamos cómo le habrá sentado este nuevo cambio de look en vez de cotorrear como gallinas chismosas?

Hombre, ni que decir que ahora Iker tiene dos poderosas razones más para seguir queriendo a su Sara, y si no atentos a como la mira cuando entra en el coche a la salida del trabajo, que parece que se la va a comer con los ojos. Eso sí, nuestra Sara ante todo precavida. Ella siempre precavida y como dicen en mi pueblo: pase lo que pase, lleva siempre bragas. Y sí, obviamente que Sara las lleva pero me refiero a que la chica anda con pies de plomo por que el post- operatorio todavía no ha terminado, y entra en el coche muy lentamente, no para lucirlas, sino con cuidado por los puntos y las cicatrices que todavía pueda haber. Que después del dineral que nos hemos dejado, como para que encima se vaya todo al traste…

Y hablando de lucirlas, Sara Carbonero, ahí te tengo que regañar y mucho. A ver, alma de pollo, si tú te nos pones tetitas, que me parece estupendo y aunque desconozco tus razones (algo de que había perdido peso en el mundial o… no sé, no me importa) a no ser que ahora te hayas arrepentido o que te hayas operado a golpe de pistola… ¿por qué no las luces como dios manda? ¡Es que está empeñada en ocultarlas! Sé que tiene que acojonar al mirarse abajo y ver a dos protuberancias sonrientes que saltan cada vez que tú saltas pero… de ahí a ponerte los maxi jerseys del H&M para que nadie lo sos-peche pues hay un paso.

Igual es porque está un poco acomplejada, y lo digo en todos los aspectos, que dicen sus compañeros de trabajo que esto de las tetas no es buen invento (que se las haya operado, del resto no se pronuncian) porque lejos de haber ayudado a Sara con su autoestima y en su relación con Iker Casillas, por culpa de los paparazzi y de los comentarios lo está empeorando: que si estresada, que si está irascible, que si sólo confía en su chico, la familia y en los sujetadores de algodón… vamos, que la pobre está un poco emparanoiada con lo de que todo el mundo hable de ella y de sus dos amigas.

¿Sabes lo que te digo Sarita, y mira que tú y yo no nos caemos demasiado bien? Que les den, que como decía la grande Alaska:

La gente me señala, me apunta con el dedo, susurra a mis espaldas y a mi me importa un bledo

Ha quedado claro.

Vía y foto | In Touch

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