
Un poco perplejo y con mal cuerpo es como me he quedado al leer la noticia: Andrés Montes había muerto esta noche a las 9 y media. Igual el nombre a muchos no os suena de nada pero, viendo la foto de este hombre, estoy seguro de que le recordaréis gratamente por sus célebres frases de ‘La vida puede ser maravillosa’, ‘¡Jugón!’, ‘¡Tiki, taka!’, ‘¿Dónde están las llaves, Salinas?’ o ‘¡Fútbol con fatatas!. Fue un gran reportero deportivo, con fuerzas y ánimo para parar un tren que esta noche nos ha abandonado.
Parece ser que fue la pareja de Andrés quien lo encontró muerto en su domicilio, en el número 31 de la calle de Espronceda, en el distrito madrileño de Chamberí. Ella, incapza de hacer nada al respecto, fue quien avisó a su sobrino, que acudió inmediatamente al domicilio y éste fue quien avisó al 091, el teléfono de emergencias de la policía. Al lugar se desplazaron varios agentes del Cuerpo Nacional de Policía, que lo primero que hicieron fue comprobar que no presentaba marcas ni signos de muerte violenta.





