
Después de que ya os confirmáramos que Katy Perry no estaba embarazada, o al menos eso había dicho ella, después de que se dedicara vía Twitter ha alimentar ella misma los rumores con bultitos para arriba y embarazos para abajo, la noticia vuelve a ser portada debido a estas fotos que le fueron tomadas (robadas más bien) a la salida de un estudio de grabación en Los Ángeles.
Y sí, al principio todos pensaban que o bien era la camiseta que en ese momento por lo que fuera se había despegado del cuerpo y daba la sensación de que Katy Perry tenía una misteriosa barriga que antes no estaba ahí, o sencillamente que tenía el vientre hinchado, por no haber ido al baño o vete tú a saber qué. Pero cuando de las 6 fotos que le tomaron, en las 6 se le ve con la barriga y encima al día siguiente sigue teniéndola (imagino que ya habrían descartado la opción de que fue al baño), la cosa se calienta mucho.





