
El día que Paris Whitney Hilton nos prive al mundo de sus andanzas, historias y entretenidas anécdotas, seguro que será peor mundo. Es ya una asidua de todos nuestros ‘Boquitas de piñón’ y seguro que la policía y los seguros se frotan las manos cada vez que oyen hablar de ella pero, que se le va a hacer, es Paris, no podemos pedirle peras al olmo.
Pero también os digo una cosa, y es que sus problemas parecen frívolos y banales cuando lees de que van pero, cuando te atreves ver a cuanto asciende la demanda adquiere unos tonos muy dramáticos, porque a mí me dicen que tengo una querella por llevar unas extensiones que no son de la casa que represento desde 2007, Hairtech International, dueña de la marca Dreamcatchers, pues me entra la risa. Pero si acto seguido me dicen que la cifra de la demanda es de (agarraos a la silla…) 28 millones de euros, se me caen la extensiones, el pelo y el alma al mismo sitio en ese momento.








