
Kate Hudson y Jessica Alba asistieron al Festival de Tribeca para presentar su película ‘The Killer Inside Me‘. Y las dos iban hechas un auténtico primor, además de que, para que no pasaran desapercibidas, decidieron ir la una de blanco y la otra de negro, y de esta forma no robarse protagonismo.
Pero al final Kate Hudson fue el centro de todas las miradas, y también fue lo fue por culpa de su vestido, pero no porque fuese más bonito que el de Jessica, no, sino más bien porque a punto estuvo de representar ante las cámaras la memorable escena de Marilyn Monroe en ‘La tentación vive arriba’, cuando el viento de la boca del metro quería levantarle la falda a la rubia. Algo bastante parecido estuvo a punto de ocurrirle a Kate Hudson, aunque por suerte supo estar a la altura de las circunstancias.






