
De tal palo, tal astilla. Eso es lo que ha debido de pensar Kate Moss y su amiga actriz y diseñadora Sadie Frost. Hace unos días fue el cumpleaños de la hija de ésta última, y Kate Moss estuvo ahí dale que te pego, pensando que hacer para que el cumpleaños de la hija de su amiga fuera especial… hasta que se le ocurrió que no había una idea mejor que hacer del cumpleaños una gran pasarela y enseñó a todas las invitadas al cumpleaños como desenvolverse en una pasarela.
Sí, les enseñó como había que andar, como había que menear las caderas y cual era la mirada que había que poner en la pasarela para que pareciese que estábamos pasando de todos y de todo. Y efectivamente la cosa acabó triunfando porque las niñas salieron encantadas. Tanto que cuando se las preguntó que qué tenían pensado ser de mayores, la respuesta fue clara y concisa: como Kate Moss.
E imagino que eso no haría ninguna gracia a las madres.







