Kiko Rivera denuncia públicamente las cartas anónimas que recibe con insultos (y comete un grave error que puede salirle muy caro)

Kiko Rivera denuncia públicamente las cartas anónimas que recibe con insultos (y comete un grave error que puede salirle muy caro)
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Tú, que siempre estás deseoso de que el cartero llame a tu puerta para ver si te ha llegado —por fin— el paquete de Amazon que has pedido... Y luego está Kiko Rivera, que a un pasito está de sellar su buzón con silicona y que se busquen la vida para echar las cartas.

Porque el muchacho ha acabado explotando y ha decidido compartir con sus seguidores de Instagram algo que lleva teniendo que soportar durante mucho, mucho tiempo: "Ahí tenéis una prueba de lo que aguanto cada día".

Kiko Rivera Instagram 2

Sí, señoras y señores. Cartas. Pero no cartas de amor, ni románticas, ni siquiera de Hacienda (bueno, que de esas también recibirá a puñados). Son cartas de gente que le escriben para desahogarse y quedarse bien a gustico. Les tiene que resultar hasta terapéutico, porque sino... ¿por qué?

 

En la carta que comparte puede leerse cómo le escriben, entre otras cosas, que "has demostrado ser un ser despreciable", además de todo un listado de palabras bonitas coronadas por un "mala malísima persona" y por un "no tienes perdón de Dios".

Kiko Rivera Instagram

¿Qué demuestra esto? Que la gente tiene mucho tiempo libre y que Isabel Pantoja sigue teniendo muchos fanses... Pero entonces ha sido cuando Kikito ha metido la patita.

Porque en el siguiente stories ha mandado un mensajito a Correos. Primeramente, cae en un pequeño error: las cartas sin remitente, efectivamente, sí que se pueden enviar. ¿Qué pasaría si no con tantas cartas de amor anónimas? Pues nada, porque desde que apareció WhatsApp ya no existen.

 

Pero aquí viene el error: con el calentón, Kikito ha subido el sobre con su dirección completa y perfectamente visible. Por si le parecía que recibía pocas, que le lleguen más. "Y tú puto cobarde pon tu nombre y tu dirección", escribe. Tú, Paquirrín, ya vemos que de cobarde poco.

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