Jesulín de Ubrique y María José Campanario hablan por primera vez (y sin tapujos) de su hija Julia: "No tengo miedo. Ahí están sus abogados"

Jesulín de Ubrique y María José Campanario hablan por primera vez (y sin tapujos) de su hija Julia: "No tengo miedo. Ahí están sus abogados"
Sin comentarios

Todos los reporteros de España estaban deseando hacerse con las declaraciones de Jesulín de Ubrique y María José Campanario. Y al final, ¿quién las ha conseguido? Pues quién va a ser: la revista '¡Hola!' (cosa que habrá originado más de una lágrima en la redacción de 'Sálvame').

Portada Revista Hola

Los padres han comenzado contando cómo Julia Janeiro Campanario pasó su famoso 18 cumpleaños lejos de ellos, en Madrid, donde vive actualmente. "Está sacándose el C-2 de inglés y el carné de conducir. En septiembre empezará un módulo", cuenta María José como madre orgullosa. "En su pensamiento está hacer la carrera de Administración y Dirección de Empresas. Pero es muy joven todavía para tenerlo claro del todo", añade.

 

Pero, ¿cómo están viviendo los padres este gran cambio de su hija? Porque para cualquier padre, que su hijo cumpla los 18 supone, como mucho, que acabe en la cárcel. Para ellos, que acabe en todos los platós de televisión. "No tengo miedo. De todas formas, ahí están sus abogados, que son los míos", defiende la Campa.

A pesar de todo, lo de los platós lo descartan (de momento), pues Marijó la define como "una niña muy tímida y reservada". Y añade sobre su aparición en los medios: "Creo que lo ha hecho muy bien y ha hecho lo que nosotros dijimos que iba a hacer. Mi hija no quiere saber nada de estas cosas".

 

Por su parte, Jesulín de Ubrique se afana en resaltar su talento, su inteligencia, su saber hacer... Vale, lo anterior es un poquitín de ironía: "La verdad es que es una chica bastante guapa. Comprendo el interés que pueda despertar, pero la primera que ha querido que todo esto fuera lo más normal posible ha sido ella", comenta. "Gracias a Dios, así ha sido".

Julia Janeiro
Año 2010. Cuando Julia aún escuchaba a María Isabel, y no a Bad Gyal.

"Mi hija es adulta y tiene que opinar y decidir por ella misma. Una cosa es que a mí me pida consejo para cualquier cosa... En la medida que yo pueda, sobre mi experiencia, pues le digo que tiraría por aquí o por ahí", acaba explicando.

Así nos gusta, que los padres asuman que sus niños crecen. Y que a partir de ahora lo más seguro es que cambien los batidos Puleva por los Calimochos.

Imágenes | GTRES

Temas
Comentarios cerrados
Inicio