Macarena Ramírez se proclama ganadora de 'The Dancer' (y Lola Índigo, Rafa Méndez y Miguel Ángel Muñoz marcan la final a golpe de caderita)

Macarena Ramírez se proclama ganadora de 'The Dancer' (y Lola Índigo, Rafa Méndez y Miguel Ángel Muñoz marcan la final a golpe de caderita)
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Con lo que a nosotros nos gusta un buen baile... Que antes de la pandemia —qué tiempos aquellos—, quemábamos las pista de cualquier verbena y acabábamos con los tobillos destrozados de tanto taconeo... Y el hígado también. Aunque eso no era culpa del baile, sino de los calimochos.

Ayer fue la final de 'The Dancer', el programa que nos ha traído a TVE cada semana a los mejores bailarines de España. Que, también te digo, podrían hacer una versión en Telecinco (pero con gogós, que es lo que se estila por allí...).

El 45% de los votos del público han proclamado vencedora a Macarena Ramínez. ¿Y cuál es el premio? Pues 25.000 eurazos que se lleva para su casita. Eso sí, que disfrute este año haciendo la Declaración de la Renta, porque ya llorará el año que viene. Ya llorará...

Cómo nos gusta cuando una final se queda reñida, pero es que aquí había más arte que en el Museo del Prado. A la final también llegaron otros tres concursantes: Alextopdancer, Exon y el grupo D'oo wap (nuestra bollería industrial favorita de la infancia).

Pero si algo ha sido apoteósico, esa es la coreografía final que se ha marcado Macarena con su capitana, Lola Índigo. Que la Índigo nos pega lo mismo bailando flamenco que Lola Flores dando una pirueta de break dance... Pero nos han dejado con la boca por los suelos.

¿Y que por qué la Lola (Índigo, no Flores, que esa ya bailar poquito) se nos ha metido en faena para bailar sobre el escenario? Pues no ha sido la única. Porque cada miembro del jurado (también Rafa Méndez, también Miguel Ángel Muñoz), en la prueba final, ha tenido que montar una coreografía y bailar con sus bailarines.

No sé tú, pero nosotros nos ponemos a ver esto y nos entran unas ganas locas... de que vuelva 'UPA Dance'. Porque eso de apuntarnos a una escuela de danza, como que no. Que si hay que bailar, nosotros somos de discoteca, cubata en mano, y con las luces más bien apagadas, para que no se vea que tenemos menos ritmo que un oso hormiguero sufriendo un ataque epiléptico.

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