
Si pensabais que lo de ir por los platós de las televisiones poniendo a parir a todo el mundo con tal de sacarse unas perras era typicall spanish, estáis muy equivocados, porque al parecer es una condición inherente e innata del ser humano que con tal de ganarse unos cuantos billetes hace “lo que sea” y misteriosamente la gente interpreta plató de televisión + rumor falso (o en su defecto causa injustificable) como el mejor sinónimo de “lo que sea”. Y esto pasa aquí, en Estados Unidos y en la China. Nadie se libra de ello.
Para poneros un ejemplo, os cuento la historia de Enrique Iglesias (no la historia entera, sólo un capítulo de su vida). Hace tres años, Enrique Iglesias atropelló el pie de una supuesta fan de 11 años al salir de ofrecer una entrevista en una emisora de radio californiana. La muchacha estaba allí para poder ver a su fan número 1 y que le grabase un autógrafo y solo le pudieron grabar la huella del neumático en el pie.
Le dolería lo suyo, seguro, pero la madre se juró a si misma que más le iba a doler al bolsillo de Enrique Iglesias.






