
Hombre, explicación científica para la buenorrez de Jennifer Aniston no hay. Si esperáis que Humbert Humbert os saque aquí de la manga una fórmula científica en la que barajando la longitud de las piernas de Jennifer, el color de sus ojos, los decibelios de su voz y el color de su pelo, me diga con exactitud con guapa es, estaís muy equivocados. Jennifer Aniston está buena, y punto pelota.
Y sin duda, no soy el único que piensa así. Últimamente esta mujer, que creemos que se ha operado el pecho o algo parecido, porque no es normal el tamaño que han adquirido sus dos amigas más turgentes, cada vez que le contratan para hacer la cover de una revista, posar semi-desnuda en algún magazine o protagonizar una serie/película, las cifras confirman lo que vengo a contaros en este post, y es que Jennifer Aniston es una de las mujeres más deseadas de este planeta.





Rihanna ha comentado recientemente que se cuida especialmente las piernas. No sólo porque le hacen contonearse y moverse como los ángeles al ritmo de “Umbrella” y “Don’t stop de music”, sino también porque comenta que tienden a acumular grasa. Y claro, eso no se puede consentir.



