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Lo más interesante de Mari Cielo Pajares no es su paso fugaz por 'La Casa Fuerte', sino su historia con un futbolista...

Lo más interesante de Mari Cielo Pajares no es su paso fugaz por 'La Casa Fuerte', sino su historia con un futbolista...
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El paso de Mari Cielo Pajares por 'La Casa Fuerte' ha durado menos que lo que tardas en calentarte el ColaCao en un microondas. Rápido, fugaz; un aquí te pillo, aquí te mato... Expresión que, por cierto, nos viene al dedillo para contarte lo que hemos venido a contar. Porque así somos nosotros, que nos encanta hilar fino, fino.

Porque esta chica, Mari Cielo, es como un Dacia Duster. ¿Por lo de barata? No, por lo de todoterreno. Porque si hace unos días ya te contamos cómo había sido su experiencia en Hollywood (en Playboy TV, para ser más exactos, rodando una serie un poco guarrindonga), ahora venimos a contarte otra de sus facetas: la de escritora.

¿Para cuándo un tema en la asignatura de Lengua Castellana y Literatura en la que se hable sobre las escribientes más importantes de nuestra época? Una Ana Rosa Quintana, qué te digo yo, o una Belén Esteban. Pero, llegados el caso, por supuesto en Selectividad (o como se llame ahora, que cambia más de nombre que Tamara/Yurena/Ámbar) tenía que caer sí o sí como lectura obligatoria 'Memorias de una puta', el debut por todo lo alto de Mari Cielo Pajares.

Una novela en la que "hay un componente autobiográfico", como ella misma ha explicado. Aunque, aclara, a pesar del titulito (todo sutileza), "no me he dedicado nunca a la prostitución ni tengo ningún plan de dedicarme de inmediato", explicaba para 'El Mundo'. Porque, eso sí, nunca hay que cerrarse las ventanas herméticamente.

Pero sumerjámonos de lleno en uno de esos pasajes basado en hechos reales y lleno de magia. Pónganse sus gafas de lectura (aunque espero que ya la llevaran puesta, porque si no, dime tú, todo lo anterior para qué) para leer los hechos de lo que aconteció con un famoso futbolista: "Cuando ya casi amanecía, el portugués decidió que era hora de que nos fuésemos a la cama. Cuando finalmente se quitó los calzoncillos… Aquel era, sin lugar a dudas, el micropene más enano que había visto. Si tenía que masturbarle iba a necesitar unas pinzas de depilar, un microscopio, y un GPS".

Vaya, vaya... Nos hemos quedado como las monjas: Sor Prendidas. No nos queremos imaginar a la pobre Mari Cielo en esas circunstancias, que a nosotros lo último que nos hubiera apetecido era ponernos a hacerle las brasileñas al futbolista con unas pincitas (que, por otra parte, en el caso de hacerlo, esperamos que no fueran las mismas que usaba para la cara, no fuera a ser que le acabaran oliendo las cejas a cipote).

Pero nosotros somos personas de morbo y queremos, necesitamos, ansiamos saber quién es ese futbolista que nunca mete gol (por eso de que el larguero no es lo suyo). Fue la revista 'Diez Minutos' la que intentó que soltara por esa boquita el nombre, pero la Pajares contestó así: "Ni digo el nombre ni lo diré nunca porque no quiero hundir su vida. Tuvimos relaciones íntimas en varias ocasiones. Tenía unas espaldas y unos abdominales de impresión, pero se quitó el calzoncillo y me dije: ‘¡Adiós!’. Aquello era como un gusano pequeño y perdido en una selva amazónica. Sólo diré que es extranjero y guapísimo".

Vaya, vaya... Vaya. Pero, si repitió, es que el refrán (que nos acabamos de inventar) es verídico: más vale culebrilla tuerta, que anaconda muerta. ¿Quién es el deportista en cuestión? Pues nos quedamos con las ganas... Georgina Rodríguez, ¿algo que añadir?

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