
Robbie Williams, el chico malo del pop británico está a punto de volver al mundo musical, dejando atrás esa fase que tuvo de dedicarse al estudio de los ovnis, pero de todas maneras el muchacho sigue aún con sus aires de Iker Jiménez y ahora está convencido de que vive con un fantasma (y no, no es su novia).
Eso son los efectos secundarios de comprarte un caserón en Inglaterra, que dicen que la mayoría de ellos llevan fantasma incluído, es más, muchos ya los publicitan así. Hace nadita que se ha comprado por la friolera de casi 8 millones de euros la antigua casa de Catherine Parr, sexta esposa de Enrique VIII (y única que le sobrevivió), aunque de hecho viven en lo que era el antiguo establo. Pues parece que la buena de Lady Catherine se debe de pasear por su casa a sus anchas:

Como lo oyes. Resulta que el cantante británico Robbie Williams está totalmente convencido que se tiene que dedicar a estudiar el fenómeno ovni. De cantante de éxito a ufólogo en plan Iker Jiménez. Y todo porque, al parecer, ha tenido tres avistamientos que le han llevado a replantearse el asunto. No sabemos si los tuvo en estado sobrio bajo la influencia de alguna sustancia. Pero confiemos en la verdad de Robbie:



