Christian Gálvez destapa cómo lo despidieron del trabajo por robar pasta gansa

Christian Gálvez destapa cómo lo despidieron del trabajo por robar pasta gansa
Sin comentarios

Christian Gálvez no deja de sorprendernos. No hay día que el presentador no acapare todos los titularacos de la prensa pink. Su reciente (y novedosa para nosotros) vena amorosa con la que declara su amor a los cuatro vientos a su nueva churri Patricia Pardo nos tiene actualizando el insta 24/7 esperando un nuevo poemita de los suyos, eso sí, a Almudena Cid (su ex) tanto momento ñoño la debe de tener negra porque ya la han pillado poniéndolo verde por la calle.

Chris (AKA, el latin lover) capitanea un programita de radio los sábados en 'Cadena 100'. En la última entrega de 'De sábado con Christian Gálvez' (sí, muy original) él y su compi, Víctor Parrado, le dieron a la sin hueso sobre los despidos a los que tuvieron que hacer frente en los primeros curros que figuran en sus currículums: "Estaba trabajando en una empresa de hamburguesas y llegó la hora de renovarme y me dijeron que no. Me puse casi a llorar", expresó un sensible y teenager Parrado.

 

El caso del "Pasapalabro" fue completamente diferente. El curraba en un videoclub con 20 añitos cuando se coscó que la peña no estaba devolviendo las pelis por lo que decidió tomarse la justicia por su mano: "Había muchos impagos de gente que se había quedado la película, así que yo me dediqué por mi cuenta a ir puerta por puerta a recuperar la pasta. ¡Y recuperé mucha pasta!", ha comenzado a decir Robin Gálvez Hood, reconociendo que se quedó "con una pequeña comisión de cada película recuperada".

El de Móstoles le estaba contando su historieta de justiciero de las cintas VHS a su churri de por aquel entonces cuando se dio cuenta de que lo estaba grabando todo y mandándolo a su boss cual nota de audio interminable de amigui pesado: "Me topé con el karma. Iba en el coche con mi novia de aquel momento y le estaba contando esto y resulta que estaba llamando a mi jefe y se quedó toda la conversación grabada en su buzón de voz" ha revelado el escritor, dejando clarinete que fue puesto de patitas en la calle ipso facto: "Al día siguiente me llamó y me dijo: 'estás despedido por robar'. Y sí la verdad que robé y punto pelota".

Temas
Inicio