
Otro momento clave después de ver a las celebrities sobre la alfombra roja que llevaba al interior de la boda del prícipe Alberto y antes de que llegase la flamante novia, Charlene Wittsctock, es la entrada de la realeza europea que no suele fallar en este tipo de eventos. Bueno, unas menos que otras, que siempre tenemos excepciones.
Así que toca ver a las princesas y sus príncipes luciendo sus mejores galas. Comenzando con Victoria de Suecia, la verdad es que en otras ocasiones la he visto más mona, va muy correcta, muy como hay que ir, pero tampoco nada especial, un poco sosainas, menos mal que ella todo lo soluciona con esa pedazo de sonrisa.








¡Arriba las coronas! Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock ya son marido y mujer, aún no hemos tenido boda con vestido de novia blanco, pero como ya han contraído matrimonio civil toca celebrar semejante acontecimiento. Además, dado que sólo los más cercanos estuvieron en el enlace, también hay que invitar a una copichuela a los que se han desplazado, que no hay que ser descorteses.




