
Desde que Christina Aguilera se separó de Jordan Bratman, en octubre de 2010, no sé si será casualidad o que pero parece ser que la rubia se ha soltado la melena y no hay quien la pare. Siempre ha sido un poco alocada y fiestera pero de ahí a que últimamente solo se hable de ella en los periódicos por sus caídas y meteduras de pata y por sus incidentes con el alcohol pues… esperemos que todo sea una estúpida coincidencia y no tenga nada que ver con el nuevo novio que se nos ha echado, Matthew Rutler.
Lo primero que nos llegó a oídos fue que fueron sorprendidos en un baño, en medio de una reciente fiesta familiar, montándoselo como quien lo hace en la cama de su dormitorio. El cómo consiguió salir esa información a los medios no lo sé pero lo que tengo claro es que por pelas la gente es capaz de vender hasta su propia alma. Por pelas y por unas buenas fotos de Christina culo en pompa, que aunque no hayan salido dicen que andan por ahí pululando. Y diréis: bueno, no pasa nada, sólo ha sido un desliz que no tiene nada que ver con cómo es Christina Aguilera en verdad. Y sí, yo también lo pensaba hasta que me he enterado de todo.













