Si ya me gustaba Kate Moss con esta última portada, para mí se ha ganado su permanencia en el Olimpo de las súper modelos por una larga temporada más. Y es que no me digáis que no está de lo más divina posando a lo David Bowie en su época de Ziggy Stardust. Un producción genial del equipo de Vogue París, que verdaderamente han hecho un trabajo fantástico con la caracterización y el estilismo, mención aparte de las fotos, firmadas por dos cracks del objetivo como son Mert Alas & Marcus Piggott.
Y podrá gustar más o menos – a mí desde luego me fascina – pero lo que hay que reconocer es que no todas pueden permitirse emular a un artista de la talla del genial Bowie. Vamos que lo llega a hacer otra con menos gracia y lo hubiéramos tachado de sacrilegio, que ya se sabe que Ziggy es sagrado, y que Kate Moss se ha mimetizado de maravilla con él es un hecho que salta a la vista. No sé vosotros, pero yo lo estoy flipando.




Carne fresca, poproseros, si es que cómo os cuidamos por estos lares, no os podéis quejar ni lo más mínimo, porque aunque a veces tengamos momentos de esos en los que queramos arrancarnos los ojos con alguna paranoia de los famosos, otras veces es como gloria bendita.







