
Cristiano Ronaldo está que no para. No será el mejor del mundo conjuntando ropa pero en lo que se refiere a fútbol tenemos que reconocer que estamos ante uno de los grandes portentos lusos del momento. Y prueba de ello es que el pasado Sábado recibió junto a Irina Shayk (que no veáis el silencio que reinó en la sala cuando entró con vestido negro de amplio escote y unos pendientes con unos pedrolos que brillaban a kilómetros) y su familia, la que ya se convierte en su segunda Bota de Oro.
Y es la segunda porque la primera la consiguió cuando militaba en las filas del Manchester United, no nos olvidemos. Pues eso, que la ceremonia tuvo lugar en el Hotel Intercontinental de Madrid y en ella pudimos ver a Cristiano más feliz que una perdiz recogiendo su trofeo que, para el que no lo sepa, le condecora como el mejor goleador del año pasado en las ligas europeas gracias a sus 40 goles (41 según contemos).







Ya que estamos en pleno 




