Raquel Sánchez Silva

Publicidad
Publicidad

Noticias de Raquel Sánchez Silva en Poprosa

He vivido una experiencia irrepetible, la isla me ha cambiado la vida. Traigo recuerdos imborrables

Hombre, normal, que no todo el mundo trajina debajo de un cocotero… y Raquel Sánchez-Silva además de ir a trabajar allí ha ido a encontrar un poco de amor gratuito, que nunca se sabe donde se puede uno cruzar con cupido. Y fíjate tú que parece que ha tenido buen ojo y al final se ha venido morena, con menos kilos y encima con novio ¿Qué más se puede pedir? Para que luego digan que el programa Supervivientes es una bazofia. Pues seguramente lo sea pero de no existir nuestra Raquel no hubiese encontrado churri.

Al parecer, cuando las cámaras se apagaban y dejábamos a Sonia Monroy hacer de las suyas, Raquel se dedicaba a darse vueltas por el plató para ver si alguno de los cámaras le hacían tilín. Y así fue aunque más que tilín lo suyo fue un tolón en toda regla.

Italiano, pelo largo, barbita de tres días, moreno… si la nena no tiene mal ojo, que va. Al parecer el susodicho, del que desconocemos el nombre, formaba parte del equipo de producción y se había fijado en ella desde el principio. Así que hablaron, pasearon, comentaron las jugadas de los concursantes, se metieron con más de uno y después… surgió el amor. Pero por mucho que la gente pensara que se trataba de un romance veraniego, el asunto ha ido a mayores.

A su vuelta a Madrid, la revista ‘Diez Minutos’ les ha captado paseando por las calles de la capital bien agarraditos y besándose, recreando lo que tuvieron en las paradisíacas playas de la isla Cayo Paloma. Y entre eso y que Raquel ha venido encantada de la vida, con ganas de repetir y sin parar de decir que es la experiencia de su vida… uno se plantea seriamente si perderse durante un tiempo por el Pacífico a ver si aparece el amor de sus sueños en forma de indígena. Amor a lo Sánchez-Silva.

Foto | Raquel Sánchez-Silva en Twitter

Publicidad
Inicio