
Si pensabais que Rafa Nadal sólo gustaba en España, estabais muy equivocados. Porque aquí estamos acostumbrados a verle por la tele, en los anuncios publicitarios, paseando con su novia o incuso leyendo sobre él en Poprosa y no sé si alguna o alguno de vosotros, si se le encontrase en un Mc. Donalds se pegaría por recoger la bolsa de Ketchup que ha usado para su Big Mac, o después de sonarse los mocos perseguirle para coger el pañuelo cuando lo tire. Lo que sí sé es que las newyorkinas se pelean por tener unos pocos mechones del tenista.
Y pensaréis: ¡Dios mío, le persiguen con una tijeras en mano para cortárselos! No, hasta esos extremos no hemos llegado (todavía). Lo que hacen, siendo más astutas, es esperar a que Rafa Nadal se vaya a cortar el pelo y cuando los mechones caen al suelo, pues eso, que los recogen así como quien no quiere la cosa.






Desde que saltó la noticia de que Cristiano Ronaldo 





