
Hacia tiempo que no hablábamos de ella ¿verdad? parece que por fin ha asentado cabeza y ahora Amy Winehouse solo sale a la calle a pasear al perro y lucir sus polos de Fred Perry. Que ella ya no es la yonquie de antes, que va. Está reformada, se sabe atar los cordones ella sola y hasta se ha dado cuenta que las rayas de las baldosas están mucho mejor ahí, entre las baldosas, que al final iba a acabar sin tabique nasal y eso no puede ser nada bueno. Y nosotros nos alegramos los que más, oiga usted, que yo ya pensaba que me moría y seguía sin educar a esta chica. Pero no, parece que me podéis enterrar contento que le veo futuro a la niña.
Pero ayer me dio un pequeño susto porque me enteré yo por mis contactos que la muchacha andaba en el hospital. Y claro, yo me imaginé lo peor de lo peor y me pensé que ya había vuelto a darle a la botella y estaba que ni veía. Pero eso me pasa por bocazas y mal pensado porque cuando luego me puse a preguntar, al final me enteré de que Amy Winehouse estaba ingresada por una intoxicación alimentaria porque pudo haber comido algo en mal estado y comenzó a sentirse muy mal. De hecho tuvieron que detener la grabación de su nuevo disco y todo.














