Sólo puedo decir una cosa: Henry Cavill, ¡tómame entera!
Ay, poproseros, ¿os imagináis llegar al gimnasio con la coleta en el cogote y esas mallas que no dejan nada a la imaginación… y encontraros con Henry Cavill? Sería lo típico que te pillaría hecha un adefesio del carajo. Pero el caso es que ahora ya no os tenéis que preocupar porque eso ocurra. Ahora, podéis verlo currarse ese cuerpazo serrano que quita el sentido sin que parezcamos unas acosadoras y terminemos con el trasero en el cuartelillo.
El único problema que veo en esto de contemplar a...

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