
Si hay algo que me gusta de los Óscars, son los días de después porque Internet parece un hervidero con las alfombras rojas, las votaciones sobre quienes han sido las mejores y peores vestidas (mi compañera Audrey y yo discrepamos, por ejemplo, en el vestido de Gwyneth Paltrow que a mí me encanta y ella no puede ni verlo). Sin duda alguna es uno de los eventos más importantes del año y aunque parezca que no, las famosas están con un nudo el el estómago en cuanto ponen el pie en la alfombra, que de ahí salen o gloriosas o vencidas pero término medio no existe.
Así que después de haberle echado un ojo a las peores vestidas de la gala, le toca el turno a las que creo que acertaron de lleno en el vestido aunque no haya sido una de las ediciones que han destacado especialmente por fantásticas, deslumbrantes y glamurosas. Vamos a ver qué es lo que se cuece.






Madre mía poproseros, ya sabemos que los Oscars es el evento del año en el cine, que es la noche de sacar las mejores galas (o lo primero que pilles, como algunas y no quiero señalar a nadie…), las mejores joyas y zapatos para pasarte por la alfombra roja del Teatro Kodak o de alguna de las grandes fiestas que se celebran con posterioridad y a las que sólo los más 





